Actividad 49: Realizar
atención inicial esguinces, fracturas, luxaciones y transporte de lesionados.
Definición: El traslado consiste en mover a las víctimas
desde el lugar donde se han accidentado hasta cualquier otro destino para que
puedan recibir los primeros auxilios y/o la asistencia sanitaria especializada.
Tiene
que hacerse con los medios adecuados de personas, dispositivos o elementos
mecánicos. Se tiene que elegir el método de traslado adecuado según el tipo de
lesión que presumiblemente padecen las víctimas, el estado en que se encuentran
y la disponibilidad de personas, dispositivos y elementos mecánicos.
Tiene
que realizarse con el máximo cuidado y atención para evitar movimientos que
provoquen lesiones adicionales a las que ya ha producido el accidente.
Ante
una persona herida o sin conocimiento es fundamental reconocerlo en el mismo
lugar en que se encuentra, sin moverlo ni trasladarlo hasta que no se le hayan
hecho los primeros auxilios, pues de lo contrario existe el riesgo de agravar
la situación y causarle nuevas heridas.
Solamente
en casos extremos (incendios, electrocución, asfixia, inundación, aprisionamiento
por hierros, etc.), deberá trasladársele con el máximo cuidado hasta el lugar
más próximo donde se le puedan prestar los primeros auxilios.
Improvisados o Manuales: son los realizados por personal con nociones en Primeros Auxilios, aprovechando todo aquel recurso que se encuentren a su alrededor, tales como mantas, chaquetas, cinturones, sillas, tablas, puertas, entre otros.
Se tiene que prestar especial atención a: Las posibles lesiones de
columna vertebral, en las que se ha de mover al accidentado en bloque, para
evitar lesiones sobre la médula espinal.
- Los desplazamientos por carretera con el firme en mal estado.
- Evitar, siempre que se pueda, realizar traslados apresurados.
- La duración del traslado tiene que ser la menor posible.
En casos de atrapamiento entre chatarra, caída en espacios estrechos, aplastamiento, etc., será necesario utilizar métodos especializados para mover a la víctima sin provocar riesgo adicional de empeorar sus lesiones.
El
tiempo se convierte en el factor crítico y la asistencia al lesionado debe
basarse en el conocimiento de que hacer y cómo hacerlo. No hay lugar para la
incertidumbre o la indecisión. El objetivo fundamental de la atención de
urgencia es el mantenimiento de la función cardio-respiratoria (pulso y
respiración) e indirectamente, de la función del sistema nervioso central, ya
que el fallo de alguno de estos sistemas puede llevar a la muerte.
La
inmovilización y el transporte de un lesionado debe ejecutarse con la
precaución de que no se produzcan lesiones mayores. La atención incorrecta
provoca más daños adicionales sobre las mismas que cualquier otro procedimiento
de urgencia.
Para
el transporte terrestre el paciente irá acostado y con la cabeza en la
dirección de la marcha.
- Conducción
prudente y regular.
- Inmovilización
del paciente mediante colchón de vacío si procede.
- Sólido
amarre de la camilla al vehículo.
- Protección
con cinturones de seguridad del personal acompañante. - Protección y fijación
del material.
- Las
drogas vaso activas deben administrarse mediante bombas portátiles de infusión
continua.
Principios el traslado y salvamento
- El transporte debe adecuarse a las lesiones o problemas que presente el paciente.
- En pacientes de trauma se debe tratar al paciente como un todo, no es una pierna o un brazo fracturado.
- Se debe minimizar al máximo el riesgo de lastimar al paciente o lastimarse por acciones temerosas o poco seguras.
- Ante una persona herida o sin conocimiento es fundamental reconocerlo en el mismo lugar en que se encuentra, sin moverlo ni trasladarlo hasta que no se le hayan hecho los primeros auxilios, pues de lo contrario existe el riesgo de agravar la situación y causarle nuevas heridas.
- Solamente en casos extremos (incendios, electrocución, asfixia, inundación, aprisionamiento por hierros, etc.), deberá trasladársele con el máximo cuidado hasta el lugar más próximo donde se le puedan prestar los primeros auxilios.
- En el momento del traslado hay que tener en cuenta que al enfermo o accidentado se le debe mover el cuerpo lo menos posible.
Los peligros de un transporte incorrecto son:
• Agravar el estado general.
• Provocar lesiones vasculares o
nerviosas.
• Convertir fractura cerrada en
abierta, incompleta en completa
• Provocar mayor desviación de la
fractura.
Traslado del lesionado
Arrastre: Se utiliza cuando existen peligros inminentes
que se hace necesario salvar y trasladar a la víctima sin haber estabilizado
previamente sus partes lesionadas.
Arrastre simple: Consiste en agarrar al lesionado por los
antebrazos o por los pies, con manta o por la misma ropa y se arrastra, el
socorrista camina hacia atrás a un lugar seguro. Este tipo de arrastre debe
hacerse sobre suelos lisos.
Arrastre axilar: El socorrista debe tomar por detrás al
lesionado, con los brazos a través de las axilas y agarrarse de las manos para
luego caminar hacia atrás. Esta técnica es útil para bajar o subir escaleras.
Arrastre de bombero: Este arrastre se utiliza en casos de incendios.
Consiste en llagar a la víctima arrastrándose por el piso, se coloca la víctima
boca arriba y se les atan las muñecas de sus manos con un pañuelo, correa,
etc., luego el socorrista se coloca sobre la víctima y pasará las manos del
lesionado por encima de su cabeza, quedando colgando; luego se moviliza
gateando y arrastrando a la víctima hacia un lugar seguro.
Arrastre con manta: Se utiliza una cobija, manta, sábana, etc.;
extendiéndose la misma al lado del lesionado en posición de seguridad y se
coloca la manta plegada lo más cerca posible de él, luego se gira hacia la
posición normal para que quede encima de la manta. Se arrastra tomando la manta
por el lado donde está la cabeza del lesionado.
Carga: Se utiliza cuando existen uno o pocos
socorristas, cuando la víctima no presenta lesiones mayores, o cuando se
requiere la evacuación rápida de un número de personas.
Improvisación de camilla: Se realiza por lo menos
con dos socorristas y se utiliza cuando la víctima presenta lesiones mayores,
permitiendo un traslado horizontal de la persona con cierto grado de comodidad
y seguridad al no producir daños mayores.
Errores más comunes:
- Para lograr una mayor estabilidad y equilibrio de su cuerpo, separe ligeramente los pies y doble las rodillas, NUNCA la cintura.
- La fuerza debe hacerla en las piernas y no en la espalda.
- Para levantar al lesionado, debe contraer los músculos de abdomen y pelvis, manteniendo su cabeza y espalda recta.
- NO trate de mover solo un adulto demasiado pesado. Busque ayuda.
- No movilizar solo en caso necesario.







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